©Fundación César Manrique (2)

Un viaje a la vida y obra de César Manrique, único artista español que creó un BMW Art Car, de la mano de su Fundación

Hace 40 años comenzaba una historia fascinante, en la que el Arte y los modelos BMW se fundían en un solo elemento para crear los BMW Art Cars.

Desde 1975, prestigiosos artistas de todo el mundo han reinterpretado modelos BMW creando la especial colección BMW Art Car. Coches que incluso han competido en las pistas de carreras más internacionales.

Sólo un español entre todos estos pintores, fue el artista canario César Manrique que en 1990 creaba el BMW Art Car número 10, dejando su obra para siempre sobre la carrocería de un BMW 730i.

©Fundación César Manrique (3)

César Manrique fue uno de los artistas españoles más importantes del siglo XX. Moría en un accidente de tráfico poco después de realizar este BMW Art Car. Hoy viajamos hasta su tierra natal, Lanzarote, aquella que tanto le inspiró, para conocer la Fundación que lleva su nombre y descubrir cómo era él desde dentro. Vamos a comprender la obra de Manrique de la mano de Alfredo Díaz(Portavoz y jefe del Departamento Pedagógico de la Fundación César Manrique (FCM)

“Manrique es el artista pegado a la tierra, va como descalzo, se inspira en la naturaleza volcánica de su isla, Lanzarote. Una isla que va a estar siempre presente en su obra. Todas las texturas que aplica a la pintura son texturas volcánicas.” Es la primera afirmación que nos cuenta Alfredo Díaz cuando comenzamos nuestra charla sobre el artista. Y es que la obra de Manrique no puede entenderse sin conocer su isla, Lanzarote, la base de su trabajo, y un espacio que reinterpretó y modificó transformándolo en lo que es hoy.

César Manrique ingresa en 1945 en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid para perfeccionar su técnica artística. “Su pintura durante los primeros años, antes de los años 50,  se caracterizaba por ser muy costumbrista con influencias del indigenismo. Pintaba los paisajes de Lanzarote y su gente. Después de los años 50 abandona la figuración para ir a la abstracción. Empieza una etapa en la que se va hacia formas no figurativas y le interesa a textura y las formas informales.” nos cuenta Alfredo Díaz.

BMW Art Car César Manrique

Manrique pensaba que los artistas deben ser productores de deleite, sensibilidad, belleza, alegría y valores estéticos, sin renunciar a la función educadora capaces de provocar en la ciudadanía actitudes de compromiso con el entorno. Así, el artista debe enseñar a mirar y epatar a los ciudadanos con su ejemplo de compromiso estético y ético con el arte y la naturaleza.

En 1960, Manrique hace un viaje que va a influir mucho en su vida y en su posterior obra. En aquella época viaja a Nueva York y se ve influido por la obra de artistas del pop art como Andy Warhol y Roy Liechenstein, “Nunca abandona el informalismo matérico sin embargo, se alimenta del Pop Art, que bullía con fuerza en aquellos años de estancia en Nueva York, una estética que tendrá presencia  en su posterior producción plástica como se pone de manifiesto a la hora de pintar el BMW Art Car número 10 del año 1990.” nos dice Alfredo Díaz.

En 1966, Manrique regresa a su Isla. “Se produce un salto de la pintura al paisaje. Quiere romper los límites del cuadro al lienzo y lo hace tan grande como su propia isla. Manrique está muy unido a su isla, y lo que hace es reinventarla. Descubre la esencia de Lanzarote, con una lectura moderna del patrimonio cultural de la isla. ”

Así fue. César Manrique abrió su trabajo creativo hacia otras manifestaciones artísticas, y elaboró un nuevo ideario estético al que denominó arte-naturaleza y naturaleza-arte. Los Jameos del Agua, el Mirador del Río, Jardín de Cactus, o su casa de Tahíche que hoy es su fundación comprometida con el arte, la naturaleza y el territorio.

BMW Art Car César Manrique

“Como apuntábamos con anterioridad, Manrique siempre estaba pensando en llevar el buen gusto a los objetos cotidianos, es toda una declaración de intenciones y en el coche veía progreso” Cuando le proponen crear un BMW Art Car, lo primero en lo que piensa es en la velocidad que alcanza un vehículo, y al pensar en ello se imaginó a un pájaro, una mariposa y una libélula. “César quería diseñar la pintura de un coche que se deslizara por el espacio  sin resistencias. Que reflejara los colores de la naturaleza, de su isla. Hacer confluir al hombre con la el entorno, es decir, conjugar progreso y naturaleza.”

“En la pintura del coche se aprecia una influencia notable del pop art. Por otro lado, me atrevería a decir que también encontramos referencias a aquellos murales geométricos que César realiza en la primera mitad de los años cincuenta.” concluye Alfredo.

Por último, le preguntamos a Alfredo cómo era César Manrique, “Era un ser absolutamente apasionado. Un hombre cercano al que le encantaba dialogar con todo el mundo que se encontraba. Un ser vitalista con la mirada ingenua de un niño…”

©Fundación César Manrique

Escultor, paisajista, urbanista, medioambientalista…Manrique fue un artista completo. Nos queda para siempre su obra y para BMW, especialmente,  el BMW Art Car que pintó con sus propias manos.

“He sido un hombre libre y feliz, no hay destino más hermoso” dijo una vez César Manrique. Nos quedamos con estas palabras y damos las gracias a Alfredo Díaz, que nos ha llevado en un viaje interior por la vida y obra de César Manrique, el único artista español que creó un BMW Art Car.

La imágenes cedidas de César Manrique pintando la maqueta del BMW Art Car de 1990 son propiedad de ©Fundación César Manrique