Rally de Montecarlo Mini Cooper S

Mini en competición: el Rally de Montecarlo de 1964

Nadie imaginaría poco tiempo después de su estreno, que el Mini, ese pequeño gran coche que salió de la cabeza de Alec Issigonis, fuera a conseguir la victoria en un rally de carreras. Por aquel entonces costaba creerlo, pero ocurrió.

El 21 de enero de 1964, un minúsculo coche rojo con el número 37 dejaría para siempre una marcada huella en la historia de Mini. El escenario del acontecimiento, el Rally de Montecarlo, una importante carrera automovilística, que desde 1911 se venía disputando sobre asfalto y nieve, y en condiciones difíciles. Fue el inicio de triunfos que Mini no dejaría de conseguir.

RallyMontecarlo64

Rally Montecarlo 1964

Apenas 6 meses después de su lanzamiento, en 1960, Mini participó en el Rally de Montecarlo con seis coches oficiales pero los resultados no fueron satisfactorios. La situación cambió en 1963 cuando el piloto finlandés Rauno Aaltonen consiguió la victoria en su categoría y el tercer puesto en la clasificación general.

Llegó 1964, BMC presentó tres Mini Cooper S con una cilindrada de 1.071 cc y una potencia de 70 CV. A los mandos, el piloto Paddy Hopkirk junto a Hernry Liddon que salieron desde Minsk. Rauno Aaltonen y TonyAmbrose desde Oslo, y por otro lado Timo Mäkinen acompañado de su copiloto Patrick Vanson que partieron desde París.

Mini Cooper S Rally Montecarlo

Conseguir la victoria no se presentaba tan fácil ya que en esta edición competían coches altamente superiores. Pero pronto Paddy Hopkirk empezó a ver como su Mini rojo pasaba a vehículos de mayor tamaño. Según el propio Paddy, la clave fueron las bajadas porque compensaba el esfuerzo que el Mini tenía que realizar en subidas, y que ponían a prueba su tracción delantera y motor transversal. Además, el Mini era muy ágil en las curvas y las carreteras estrechas de las montañas de Montecarlo favorecieron también que alcanzara el triunfo.

Mini Rally

Paddy Hopkirk consiguió el primer puesto en la clasificación general. Completando esta victoria, sus compañeros Timo Mäkinen y Rauno Aaltonen ocuparon los puestos cuarto y séptimo respectivamente.

Paddy y Henry Liddon

Paddy Rally Montecarlo

Fueron los ‘tres mosqueteros’ de los Mini Cooper, así se les pasó a llamar en aquellos tiempos tras haber logrado lo que parecía imposible.

“Nadie pensaba que un coche pequeñito podía batir a toda una ingeniería automovilística” confiesa Paddy Hopkirk en una entrevista realizada para ‘Mini, the book’

Hopkirk se convirtió en el piloto más querido por los británicos, y el Mini Cooper incrementó su fama y popularidad. Fue el inicio de una historia de éxitos.